Entre otras propiedades que se le adjudican al consumo regular de astaxantina están el aumento de la función inmunológica, de la salud cardiovascular, la reducción de los triglicéridos, y la mejora de la resistencia, el rendimiento y la recuperación en la actividad física. Los ácidos grasos Omega 3 se utilizan junto con los cambios en el estilo de vida (dieta, pérdida de peso, ejercicio) para reducir la cantidad de triglicéridos (una sustancia parecida a la grasa) en la sangre de las personas que tienen niveles muy altos de triglicéridos.









